El cultivo de las habas

El cultivo de las habas (Vicia fava) es ideal para iniciar un huerto en casa. Por un lado es una hortaliza muy rústica y por otro lado mejora el suelo donde se cultiva. Por esta razón también es un cultivo especialmente interesante para la regeneración de suelos.

Además las habas son muy productivas y se pueden consumir como habitas baby, habas verdes o tiernas o secas en grano, y es posible cosecharlas durante mucho tiempo si programamos el cultivo escalonado de distintas variedades. El consumo de habas baby o habas verdes solamente es posible mediante nuestro huerto familiar en casa, ya que difícilmente se comercializan.

Generalmente se relaciona el cultivo de habas y guisantes porque se plantan en la misma época.

Condiciones de cultivo

Requerimientos básicos del cultivo de las habas

Insolación: Sol directo. Toleran la sombra.

Heladas: Resisten las heladas hasta -3ºC. Algunas habas son extremadamente resistentes como las variedades Carmen o Aguadulce. No obstante algunas variedades se plantan a finales de verano y se cosechan tempranas, como la Luna de Agosto o la Haba Morada Gitana. A 0ºC pierden la flor, por lo que si dispones de invernadero puede ser una opción plantar allí las habas. Otra opción es protegerlas de las heladas con manta térmica.

Siembra: directamente en el suelo, 2-3 habas por golpe, a una profundidad de 3 a 5 cms. Hay quien las prepara en remojo un par de días antes, pero no es imprescindible. Germinan alrededor de los 9 días.

Marco de plantación en surcos: 30×40 hasta 30×75 para las variedades más altas, que se aporcan para dar estabilidad al tallo.

Marco de plantación en bancales y huerto urbano: Entre 30×30 (variedades pequeñas) y 40×40 (variedades grandes).

Riego: regular y frecuente. Prefieren el suelo húmedo constantemente al riego periódico, por lo que es interesante acolcharlas con paja o materiales similares. Es muy importante señalar que el exceso de riego durante la floración hace que la flor se pierda. Por esta razón las lluvias durante la floración pueden retrasar la producción de las vainas.

Abono: no es necesario. De hecho las habas son leguminosas y como tales fijan nitrógeno en el suelo a través de su asociación con bacterias del género Rhizobium. Por esta razón las habas se comportan como un abono verde aunque lleguen a producir y no se corten antes de la floración, y son indicadas en suelos donde crecen plantas bioindicadoras como el sorgo de Alepo, por ejemplo.

Suelo preferente: como el resto de las leguminosas las habas son sensibles al encharcamiento. Prefieren suelos con mucha materia orgánica y buen drenaje.

Cultivo de las habas en maceta: 5 litros de sustrato por planta.

Época de cultivo y cosecha

Desde finales de verano hasta principios de primavera.

La cosecha depende de la variedad. Como media la haba produce entre los 70 días hasta los 180 días. Esta diferencia dilatada se debe a la selección en las variedades comerciales y también según las lluvias durante la floración.

Rotación de cultivos kaiten

Tipo de cultivo: frutos

Familia botánica: Leguminosas

Exigente en abonado: no.

Es importante señalar que cultivar las habas en suelos o sustratos que ya tienen mucho nitrógeno atrae a los pulgones.

Si vas a plantar las habas en macetas utiliza un sustrato en el que previamente hayas cultivado una hortaliza muy exigente en nutrientes, o bien empieza con un sustrato sencillo. Evita sustratos universales o específicos para flores.

Es una mala práctica aportar compost antes de sembrar leguminosas.

Asociación de cultivos

Asociaciones incompatibles: todas las liliáceas.

Asociaciones favorables: lechuga, patata y apio.

Plagas y enfermades de las habas

Se trata de un cultivo que no presenta dificultades y por ello es ideal si tienes poca experiencia.

Pulgones

Los pulgones afectan a las habas, se sienten atraídos por su olor cuando hay demasiado nitrógeno en el suelo y proliferan en el extremo de los tallos y en las vainas en formación, allí donde hay tejidos jóvenes y tiernos. El problema con el ataque de los pulgones a las vainas de las habas en formación es que comprometen la cosecha.

Acciones preventivas

  • La principal acción preventiva es respetar la rotación de cultivos.
  • Aumentar la biodiversidad plantando aromáticas cerca de las habas o entre ellas también ayuda.
  • Utilizar tratamientos precisos contra otras plagas también preserva la biodiversidad, especialmente a las mariquitas o las tijeras que controlan la población del pulgón. Evita especialmente los insecticidas caseros que no sabes qué principios contienen y que actúan contra todo lo que se mueve en el huerto.

Tratamiento

El tratamiento adecuado para los pulgones es el jabón potásico, que afecta a los pulgones pero no a sus depredadores, preservando la biodiversidad en el huerto.

Hongos

Las habas pueden sufrir ataques por hongos. Si el ataque no es muy fuerte no compromete la cosecha.

Acciones preventivas

Si tu huerto está en una zona con tendencia a sufrir ataques por hongos, debes ampliar el marco de plantación. Esto facilita la circulación del aire y que la humedad necesaria para los hongos se disipe con facilidad.

Ten en cuenta que las variedades más altas pueden sufrir por vientos fuertes si las siembras separadas entre ellas porque pierden el apoyo mutuo que se prestan unas a otras. En estos casos puede ser útil entutorarlas.

Tratamiento

El tratamiento con caldo bordelés o con cola de caballo dará buenos resultados.

Obtención de semillas

Las habas son un cultivo excelente si quieres iniciarte en la creación de tu propio banco de semillas. El banco de semillas también es una buena actividad complementaria para un huerto escolar. Para guardar las semillas es suficiente con dejar que las vainas se sequen en la planta y recolectar las habas secas. Elige las de una planta especialmente grande y vigorosa.

La flor se autopoliniza pero los polinizadores pueden cruzar las distintas variedades. Si plantas variedades de floración simultánea pero quieres asegurarte de que preservas la pureza de la variedad que te interesa, utiliza una de estas estrategias:

  • Cultiva las habas que quieres para semilla a más de 500 metros de otras variedades de habas. Los huertos escolares en trama urbana y los huertos urbanos pueden ser especialmente indicados para ello.
  • Cultiva las habas en bancales enteros de 1,5 mts de diámetro y selecciona para semilla solamente las que están en el centro del bancal.

La semilla bien seca conservada en fresco mantiene el poder germinativo hasta diez años. Si las conservas a temperatura ambiente calcula cinco años.

Variedades antiguas de habas

Cuando cultivas y conservas estas variedades contribuyes a preservar la biodiversidad genética que puede ser necesaria para generaciones futuras. Puedes adquirir variedades antiguas en bancos de semillas de tu zona o en Kokopelli. En este último caso contribuyes a la labor de una asociación que además de preservar variedades antiguas de hortalizas, defiende una ley sostenible de semillas y diversidad genética para la Unión Europea. Plantar y conservar variedades antiguas de verduras es Slow.

Algunos productores de semillas comercializan variedades antiguas y con sello ecológico. Es el caso de la variedad española Aguadulce, cuya referencia más antigua data de 1883.

Principales variedades comerciales de habas

Habas de ciclo corto

Estas habas son ideales para huerto urbano porque ocupan los recipientes de cultivo durante menos tiempo y aumentan la productividad del huerto. También son indicadas para huertos en casa pequeños por la misma razón.

  • Haba Luna de Agosto. 65-75 cms de altura. Ciclo muy corto a partir de 40 días. Se siembra en periodo cálido.
  • Haba Morada Gitana. 90-100 cms de altura. Muy precoz.
  • Haba Albina. 100-110 cms. No es de ciclo corto, pero se consume como haba baby o haba verde. Es muy rústica.
  • Haba Carmen. 100 cms. Precoz. Resistente al frío.

Habas resistentes al frío

Estas variedades se plantan en otoño, aunque en zonas frías se retrasa la siembra hasta inicios de la primavera para cosechar hasta principios de verano.

Si vas a empezar a hacer huerto por primera vez y no sabes cual es tu caso, pregunta a tus vecinos hortelanos, ellos te indicarán la mejor opción. Si quieres descubrirlo por tu cuenta o simplemente no tienes vecinos porque plantas en el balcón o en la terraza, prueba lo siguiente:

El primer año siembra las habas a principios de otoño. Si las habas pasan el invierno con un tamaño pequeño y no crecen hasta finales de invierno, es porque vives en una zona muy fría o tu huerto urbano tienen mala insolación o un microclima frío. En este caso el próximo año planta las habas a mediados de verano o espera a principios de primavera.

Habas variedad Reina Mora

Haba Reina Mora

110-120 cms. Ciclo medio. Resistente al frío, pero puede sembrarse desde mediados de verano.

Habas variedad Aguadulce

Haba Aguadulce

110-125 cms. Ciclo de 120 días con producción escalonada. Muy resistente al frío. Se trata de una variedad antigua.

  • Haba Carmen. 100 cms. Precoz y buena resistencia al frío.
  • Haba Muchamiel. 65-75 cms. Ciclo medio. Es resistente al frío. pero puede sembrarse desde mediados de verano.

Cultivo escalonado de las habas

Tanto si eres un fan de las habas como si estás empezando un huerto como si las vas a cultivar como regeneradoras del suelo, las distintas variedades te ofrecen la posibilidad de cosechar habas desde principios del otoño hasta principios del verano. Para ello tienes que plantar las distintas variedades empezando a mediados de verano y combinando las más precoces con las que no lo son tanto.

Este es un ejemplo del enfoque que huerto Slow le da a la práctica del huerto que no encuentras en otras webs.

Historia del cultivo de las habas

Las habas se cultivan en Europa desde épocas prehistóricas. Se han encontrado en los yacimientos arqueológicos de Troya, el antiguo Egipto, y en artefactos de la Era del Bronce en Suiza. Se desconoce su origen exacto pero se sabe que llegan a China durante el siglo I a.C.

Bibliografía:

El huerto biológico
Claude Aubert
RBA editores

Deja un comentario

Artículo añadido al carrito.
0 artículos - 0,00