Hortalizas

Las hortalizas son las plantas que cultivamos en el huerto para obtener alimento. Cultivar nuestros alimentos es una forma de cultivar aspectos importantes de nuestra vida. Además garantiza el consumo de verduras sanas y de temporada.

Qué es una hortaliza exactamente

Tanto hortalizas como verduras son clasificaciones convencionales. Otras más rigurosas como la clasificación botánica pueden resultar sorprendentes. Por ejemplo el tomate es una baya, y por lo tanto estrictamente es una fruta, aunque comercialmente no se considera como tal.

Variedades de hortalizas

Tradicionalmente cada zona y región ha cultivado sus propias variedades, adaptadas al suelo o al clima local, o bien más apreciadas en la gastronomía local. Es importante conocer y preservar estas variedades, que se adaptarán mejor a nuestro caso. Cultivar estas variedades es además una forma de potenciar la biodiversidad en el huerto.

En otros casos unas variedades se cultivan más fácilmente que las variedades comerciales. Es lo que sucede por ejemplo entre la lechuga maravilla y la lechuga romana.

La ley europea de semillas impide que se comercialicen las variedades que no están inscritas en una lista europea, y la inscripción por cada variedad es inasequible económicamente para pequeños productores locales. Esto ha supuesto una amenaza a la biodiversidad que se ha combatido desde asociaciones locales como Sémences Kokopelli.

En las descripciones del cultivo de cada hortaliza puedes encontrar información relevante acerca de distintas variedades para que puedas elegir la que se adapte mejor a tu suelo y microclima.

El dilema de los híbridos

Si no conservas y plantas variedades locales y/o antiguas de hortalizas, las tienes que adquirir en un comercio, bien en semilla o bien en forma de plantel. Muchas de estas variedades son en realidad híbridos.

Qué es un híbrido

Una semilla o planta híbrida se obtiene cruzando dos especies distintas. El resultado es una planta más resistente y/o productiva. El inconveniente es que el híbrido se pierde cuando guardas la semilla, porque la segunda generación de híbridos manifiesta caracteres de uno solo de los ancestros.

La hibridación es natural, y se produce espontáneamente en el huerto. Es muy común por ejemplo entre las cucurbitáceas, lo que significa que plantar pepinos, calabacines, calabazas o melones en el mismo huerto, puede resultar en semillas híbridas.

Cómo se identifican comercialmente los híbridos

En Europa los híbridos que se comercializan deben ir identificados de una de estas dos formas:

  • Deben llevar un «F1» al final del nombre indicando que se trata de híbridos de primera generación
  • Deben llevar una «x» entre el género y la especie utilizando la notación taxonómica.

Hortalizas idénticas

En dos casos la hortaliza es distinta pero la especie es la misma. Esto es así porque la selección se ha hecho en distintas direcciones a los largo de los siglos:

  • Cucurbita pepo es una sola especie, aunque la calabaza y el calabacín se consideren hortalizas distintas.
  • Beta vulgaris es una sola especie, aunque la acelga y la remolacha se consideren hortalizas distintas.

Información mínima para plantar

Para cultivar necesitas esta información mínima para cada tipo de hortaliza:

  • familia botánica
  • requerimientos de insolación
  • requerimientos de riego
  • calendario de plantación
  • exigencias del cultivo en cuanto a nutrientes
  • tipo de suelo
  • requerimientos en cuanto a compost
  • plagas y enfermedades más comunes
  • forma de recolección.

La rotación y asociación de cultivos es otro factor a conocer, está relacionado con el diseño del huerto, y tiene una importancia que hace que lo tratemos en un apartado específico de la web.

Familias botánicas de las verduras del huerto

Las familias botánicas comparten características comunes, y son relevantes a la hora de programar correctamente la rotación de cultivos:

  • Compuestas: lechuga, endibia, tupinambo, girasol, escarola, cardo y alcachofa
  • Liliáceas: ajo, cebolla, puerro y espárrago
  • Solanáceas: patata, pimiento, berenjena y tomate
  • Leguminosas: guisante, haba, judía, judía seca y cacahuete
  • Quenopodiáceas: acelga, remolacha y espinaca
  • Umbelíferas: zanahoria, apio, perejil y hinojo
  • Crucíferas: Col, col china, berza, rábano, col lombarda, col de Bruselas, brócoli, coliflor, kale y nabo
  • Cucurbitáceas: Calabacín, calabaza, pepino, melón y sandía

Tipos de hortalizas

A efectos de rotación de cultivos también se distingue según la parte de la verdura que se consume. Esto es relevante porque cada parte consume en mayor cantidad unos nutrientes específicos del suelo:

Cultivo de raíces: la zanahoriahortalizas de raíztupinambo, ajo, cebolla, patata, remolacha, zanahoria, rábano y nabo
Cultivo de hoja: la acelgahortalizas de hojalechuga, endibia, escarola, cardo, ajo tierno, puerro, espárrago, acelga, espinaca, apio, perejil, hinojo, col, col china, berza, col lombarda, col de Bruselas y kale
Cultivo de flor: el brócolihortalizas de floralcachofa, brócoli y coliflor
Cultivo de fruto: el tomatehortalizas de frutogirasol, pimiento, berenjena, tomate, guisante, haba, judía, judía seca, cacahuete, calabacín, calabaza, pepino, melón y sandía
Tipos de hortalizas

Cultivar juntas frutas y hortalizas

No es extraño que en el mismo huerto donde cultivamos verduras también se cultiven árboles frutales para cosechar frutas. Tradicionalmente cada uno de estos cultivos están separados, y es frecuente que los frutales ocupen el perímetro de huertos pequeños.

En el caso del diseño en permacultura se mezclan los frutales con cultivos hortícolas para obtener rendimientos adicionales, a esto le llamamos bosque comestible (forest garden en inglés). Las hortalizas también forman parte de los gremios en permacultura, asociaciones de distintas plantas que conviven bien en un mismo espacio y pueden llegar a regenerar el suelo.

Influencia lunar en las hortalizas

La cultura popular establece una relación entre las fases lunares y el cultivo de las hortalizas, pero las tradiciones europea y americana se contradicen en cuanto a la influencia concreta. Por otro lado no existen evidencias empíricas que respalden esta tradición.

No obstante seguir el calendario lunar para plantar ayuda a organizar las tareas y la gestión del huerto y por ello puede ser recomendable si empiezas a hacer huerto. Por esta razón en esta web puedes consultar el calendario lunar.