Compostador: 4 reglas básicas

Estas son las 4 reglas básicas necesarias para un buen uso del compostador, compostero o compostera de huerto o jardín. Síguelas al pie de la letra y obtendrás un compost de una excelente calidad a partir de todos los residuos de la cocina y del propio huerto y jardín, y sin molestias por malos olores.

Obtener el mejor compost posible te asegura que al utilizarlo creas las mejores condiciones posibles en el suelo para el cultivo de tus plantas.

Estas 4 reglas básicas del compostador son necesarias siempre independientemente del diseño de tu huerto, pero hay que señalar que el termocompostaje no funciona bien en balcones o terrazas. Si lo tuyo es un huerto urbano no te compliques la vida innecesariamente: el compostaje adecuado es el de lombrices.

Primera regla: el compostador debe ir directamente en el suelo

El 70% del residuo de la cocina es agua, y cuando se descompone se libera. Si instalas el compostador sobre pavimento o en un lugar sin drenaje, este líquido se acumulará en la parte inferior, imperdirá la correcta maduración del compost, y producirá malos olores. En cambio si instalas el compostador junto a un arbusto o árbol pequeño, se beneficiará de la filtración de todo este líquido y de los nutrientes que arrastre consigo.

Segunda regla: mezclar a partes iguales materia verde y materia leñosa

La materia verde es todo aquello que tiende a deshacerse, La mayoría de residuo de la cocina es materia verde.

La materia leñosa es todo aquello que tiende a secarse. Siempre se trata de residuos vegetales que son ricos en celulosa, desde hojas secas hasta virutas de madera pasando por césped seco o poda triturada.

Los hongos y bacterias responsables de la fermentación del residuo y su transformación en compost necesitan estos materiales ricos en carbono y el nitrógeno que contienen las proteínas de la materia verde. Cuando disponen de ambos en un volumen similar producén la transformación de la materia orgánica en compost, y en el proceso desprenden calor que impide la putrefacción y los malos olores.

Tercera regla: mezclar bien en el momento de aportar material al compostador

No es suficiente con aportar a partes iguales la materia verde y la materia leñosa. Los hongos y bacterias que producen el termocompostaje necesitan además que el nitrógeno y el carbono que contienen ambos materiales estén muy a mano. Cuanto más mezclados estén, más subirá la temperatura en el compostador. En un termocompostador de menos de medio metro cúbico la temperatura interior puede alcanzar los 60ºC durante la fermentación.

Cuarta regla: controlar la humedad

La propia temperatura que alcanza la transformación de la materia orgánica durante el compostaje provoca que el agua que libera la materia verde se evapore. Hay un nivel de humedad en el interior del montón de compost por debajo del cual los hongos y bacterias abandonan su actividad de compostaje, y la transformación de la materia orgánica en compost se detiene. Es preciso comprobar periódicamente que el compostador contiene suficiente humedad. Para ello es suficiente con levantar la tapa y observar si tiene vapor. En caso negativo hay que remover la parte superior del compostador para verificar la presencia de humedad. Si se ha secado, hay que aportar agua con la manguera en cantidad abundante.

Deja un comentario

Artículo añadido al carrito.
0 artículos - 0,00